Fundamentación


El desarrollo de una inteligencia de movimiento, de una conciencia del estar en el espacio y en el tiempo, constituye uno de los pilares básicos en la construcción de la persona, en la creación de un sujeto social capaz de afirmarse como individuo, como ser humano seguro de sí mismo y de relacionarse con el mundo exterior de una forma más creativa, abierta, afectiva y significativa.

 

Los lenguajes de la danza y de la música son vitales en la exploración, adquisición y desarrollo de una nueva forma de aprendizaje que relaciona mente y cuerpo, pensamiento y acción. Son expresiones artísticas que contribuyen a generar el auto conocimiento del mundo personal y del mundo social, de la persona y de la cultura, del mundo interior y del entorno social en el que los niñ@s se desenvuelven.