Modelo de Intervención


La escuela es un sitio fundamental de socialización, de encuentro y formación en valores para la convivencia, pero también es en nuestros días un espacio de confrontación cultural, intergeneracional, entre estéticas y distintos conceptos de autoridad. En muchas de las escuelas es posible encontrar relaciones de conflicto y aún de violencia entre quienes viven contextos urbanos o familiares de tensión, que influyen en el ambiente escolar.

 

Uno de los retos contemporáneos para crear nuevos contextos de aprendizaje y convivencia supone comprender las culturas en conflicto, respetar los espacios de identidad y transformar situaciones de riesgo e intolerancia en lecciones positivas de ciudadanía y diversidad.


El Programa PIVE pretende mejorar el ambiente escolar a través de un acercamiento interdisciplinario, enfocando en la comunicación, la identidad, la empatía, el lado afectivo del alumno y la comprensión del espacio indidividual y colectivo en las aulas y en el ambiente escolar, motivado e impulsado por un mejor acercamiento entre maestros, niño, niñas y jóvenes.

 

Del mismo modo que plantea el Programa 2006, “El aprendizaje básicamente es resultado de la interacción social. Depende, en gran medida, de las relaciones interculturales e interpersonales, de los retos intelectuales que se propongan al alumno y del clima de trabajo. Por eso es importante el planteamiento y seguimiento de aspectos no sólo académicos sino también individuales, interpersonales y afectivos.”

 

El Programa PIVE propone con la SEP, la urgencia de mejorar el ambiente escolar para darle a la comunidad escolar las condiciones necesarios e ideales para trabajar, enseñar, aprender y disfrutar.

 

Actualmente la violencia se ha convertido en un fenómeno que predomina en los medios de comunicación y en el entorno urbano, permeando prácticamente toda la vida social y familiar de los adolescentes y jóvenes. Por tanto, la agresividad y el maltrato de los que son depositarios se han establecido cada vez más como formas de relación en las escuelas públicas y privadas, obstaculizando la labor educativa y la creación de comunidad y ciudadanía.

 

Los maestros enfrentan grupos con niños, niñas y adolescentes, cuyos comportamientos culturales influyen de manera determinante en sus relaciones dentro de la escuela.

 

Ante la necesidad de apoyar de forma integral a los docentes y a otros agentes educativos en la comprensión e interacción con las nuevas prácticas culturales juveniles, así como de dotarlos de estrategias para contrarrestar la violencia, ConArte, formula la presente propuesta, que nace de la convivencia en escuelas secundarias donde se presentan situaciones de violencia frente a las cuales los maestros, de cualquier disciplina, requieren de herramientas teóricas y prácticas para incidir en la generación de nuevas relaciones entre y con sus alumnos y aún entre sus propios colegas y autoridades.

 

A partir de una visión integral, que propone la comprensión de los contextos culturales, las formas de intervención desde el arte terapia, el conflicto intercultural en la escuela y la psicología de la adolescencia, el curso busca promover reflexiones en torno a los déficits de la vida familiar, las debilidades en la educación afectiva, en valores y en la formación para la convivencia, proporcionando elementos para que el docente actúe dentro de un marco de respeto ante las diferencias culturales y generacionales de los maestros para con sus alumnos.

 

Atender la problemática de la violencia en las escuelas requiere abordarse desde la comprensión de los riesgos y significados de la adolescencia en un contexto contemporáneo, altamente expuesto a la tecnología, los videojuegos, las drogas, los valores laxos y las relaciones fragmentadas dentro del ámbito familiar en el que viven ahora nuestros jóvenes.

 

Creemos firmemente que el conocimiento, la exploración y el manejo de estrategias eficaces de comunicación intercultural serán capaces de promover una convivencia más armónica en el marco de la diversidad. Así como también lo hará el papel de las artes en la liberación de la expresión, la canalización de la energía contenida y la generación de nuevas formas de convivencia. Mejorar el conocimiento y las formas de relación es una tarea de todos y todas.

 

En nuestro firme compromiso formar y capacitar a la comunidad escolar en las destrezas que les van a permitir crear espacios seguros y tolerantes, donde la convivencia y el aprendizaje florezcan y la violencia se extinga por falta de alimentación.